Manómetro de una caldera marcando la presión correcta

Presión de la caldera: cuál es la correcta y qué hacer si sube o baja

Si el manómetro de tu caldera marca por debajo de 1 bar, o si te salta un aviso de presión cada dos por tres, el aparato no está roto: te está diciendo que en el circuito de calefacción falta agua. La presión correcta de una caldera doméstica está entre 1 y 1,5 bar con la instalación fría. En este artículo verás qué significa cada zona del manómetro, por qué la presión sube sola al encender la calefacción, las tres causas por las que baja, cómo rellenarla paso a paso sin pasarte, y en qué momento deja de ser un ajuste de dos minutos para convertirse en una avería.

¿Cuál es la presión correcta de una caldera?

Con la instalación fría —es decir, con la calefacción apagada desde hace unas horas— la aguja debe estar entre 1 y 1,5 bar. Es el rango que indican los propios fabricantes: Vaillant, por ejemplo, señala ese intervalo como el correcto y advierte de que por debajo de 1 bar la presión ya es baja. Si tu caldera lleva manómetro analógico, casi siempre tiene la zona buena marcada en verde o con dos líneas rojas a los lados.

01234barMenos de 1 bardemasiado baja: la caldera se paraEntre 1 y 1,5 barla correcta en fríoHasta 2,5 barnormal con la calefacción encendidaMás de 2,5 bardemasiado alta: goteará la válvula
Las zonas del manómetro. En frío la aguja tiene que estar entre 1 y 1,5 bar; con la calefacción funcionando sube sola, y eso es normal.

Ese margen no es capricho. Por debajo del mínimo el agua no llega con fuerza suficiente a los radiadores más altos o más alejados, y la caldera, para protegerse, se bloquea y deja de dar calefacción. Por arriba, el circuito trabaja forzado y acaba descargando por la válvula de seguridad.

Un detalle que despista a mucha gente: la presión del agua caliente sanitaria —la de la ducha— no tiene nada que ver con esta. Son dos circuitos distintos. Si la ducha sale con poco caudal pero el manómetro marca 1,2 bar, el problema está en otro sitio.

Manómetro de una caldera mural marcando aproximadamente 1,5 bar, dentro de la franja verde de presión correcta
En frío, la aguja debe quedar entre 1 y 1,5 bar. Por debajo de 0,5 la caldera suele bloquearse.

Por qué la presión sube cuando la calefacción está encendida

Es física, no una avería. El agua se dilata al calentarse, y como el circuito es cerrado, esa dilatación se traduce en más presión. Es completamente normal que una caldera que marca 1,2 bar en frío marque 1,6 o 1,8 bar a pleno rendimiento y vuelva a bajar sola cuando se enfría.

Por eso la presión se mide siempre en frío. Si la ajustas con la calefacción funcionando la dejarás corta, y en cuanto se enfríe la instalación te encontrarás otra vez por debajo de 1 bar.

CALDERARADIADORESVASO DEEXPANSIÓNabsorbe el agua que se dilataal calentarse Llave de llenadopor aquí entra agua de la redVálvula de seguridadse abre a 3 bar y suelta agua
El circuito de calefacción es cerrado: el agua da vueltas y no se gasta. Si la presión baja sola, es que el agua se está escapando por algún sitio.

Quien absorbe esa dilatación es el vaso de expansión: un depósito con una membrana y una cámara de aire precargada que hace de colchón. Cuando funciona, la presión sube medio bar y ahí se queda. Cuando la membrana se rompe o pierde la precarga, el agua ya no tiene dónde meterse y la presión se dispara hasta que abre la válvula de seguridad, que está tarada a 3 bar en la mayoría de calderas murales.

La caldera ha perdido presión: las tres causas

El circuito de calefacción es cerrado. El agua da vueltas y vuelve, no se consume. Así que si la presión baja, el agua se está yendo a alguna parte. Solo hay tres sitios posibles.

1. La purga de los radiadores. Es la causa más inocente y la más frecuente. Cada vez que purgas un radiador sacas aire y un poco de agua, y la presión baja. Si has purgado la casa entera, es normal que hayas perdido entre 0,2 y 0,5 bar. Se rellena y listo. Si te interesa, tenemos una guía completa de cómo purgar un radiador paso a paso.

2. La válvula de seguridad está descargando. Si el vaso de expansión ha perdido la precarga, cada vez que enciendes la calefacción la presión se va a 3 bar, la válvula abre y suelta agua. Al enfriarse, te quedas por debajo de 1. El síntoma que lo delata es clarísimo: la presión sube muchísimo en caliente y baja muchísimo en frío, y suele haber un goteo por el tubo de desagüe de la caldera.

3. Hay una fuga en el circuito. Si no has purgado nada y la válvula no gotea, el agua sale por otro sitio: una junta de un radiador, un latiguillo, una soldadura, o un tramo de tubería empotrada. Esta es la causa que hay que descartar cuando tienes que rellenar cada pocos días. Lo vemos más abajo.

Cómo rellenar la caldera paso a paso

Es una operación sencilla, pero tiene dos trampas: pasarse de presión y hacerlo en caliente. Con la caldera fría y estos pasos no hay pérdida.

  1. Apaga la caldera y espera a que la instalación esté fría. Si acabas de tener la calefacción puesta, deja pasar un par de horas.
  2. Localiza la llave de llenado. Suele estar en la parte baja de la caldera: una llave pequeña, a veces gris o azul, a veces un latiguillo flexible con dos grifos.
  3. Ábrela muy poco, un cuarto de vuelta. Oirás el agua entrar. No la abras del todo: el manómetro sube mucho más rápido de lo que esperas.
  4. Mira el manómetro y cierra en cuanto llegues a 1,2 o 1,5 bar. Ese medio bar de margen que dejas es el sitio donde va a caber la dilatación.
  5. Cierra la llave del todo y comprueba que no queda goteando. Una llave de llenado mal cerrada hace que la presión siga subiendo durante horas.
  6. Enciende la caldera. Si sigue en fallo, la mayoría de modelos necesitan que pulses el botón de rearme o reset unos segundos.

Si te has pasado y el manómetro marca más de 2 bar en frío, no pasa nada grave, pero conviene bajarlo: purga un poco un radiador con un recipiente debajo hasta volver al rango bueno.

Cuándo la pérdida de presión ya es una fuga

La prueba es sencilla y la puedes hacer tú. Rellena hasta 1,5 bar, cierra bien la llave de llenado, apunta la fecha y no toques nada. Después observa:

  • Si aguanta semanas o meses sin bajar, la instalación está sana. Que haya que rellenar una o dos veces al año es completamente normal.
  • Si baja en unos días, hay una fuga. Pequeña, pero fuga.
  • Si baja en horas, la fuga es importante y no conviene esperar.

Las fugas del circuito de calefacción son traicioneras porque muchas veces no se ven: el agua sale caliente, se evapora sobre la propia tubería y no llega a manchar. Cuando la mancha aparece en el techo del vecino, el problema lleva meses ahí. Por eso, si la presión baja sola y rápido, lo sensato es una localización de fugas antes de levantar suelo a ciegas.

Qué no hay que hacer

Tres errores que vemos a menudo y que salen caros:

  • Dejar la llave de llenado abierta permanentemente. Es la solución que parece cómoda cuando la presión baja sola, y es la peor: metes agua nueva de la red sin parar, y esa agua trae oxígeno y cal. El resultado es corrosión por dentro de los radiadores y de la propia caldera.
  • Rellenar en caliente. Te deja una lectura falsa y, si la caldera está muy caliente, meter agua fría de golpe provoca un choque térmico en el intercambiador.
  • Tapar el goteo de la válvula de seguridad. Esa válvula es el fusible de la instalación. Si gotea es porque algo falla antes que ella; anularla no arregla nada y quita la única protección que tiene el circuito.

Cuándo llamar a un fontanero

Rellenar la caldera lo puede hacer cualquiera. Estas otras señales ya no:

  • Tienes que rellenar cada pocos días. Hay una fuga y hay que localizarla.
  • La presión sube sola por encima de 2,5 o 3 bar al encender la calefacción. Apunta al vaso de expansión: hay que comprobar la precarga y, si la membrana está rota, sustituirlo.
  • Gotea agua por debajo de la caldera o por el tubo de desagüe.
  • La caldera da error de presión aunque el manómetro marque bien. Suele ser el propio sensor o el presostato.
  • Manchas de humedad en suelo, pared o techo cerca del recorrido de la calefacción.

En Gotamur trabajamos en Murcia y su área metropolitana. Nos ocupamos del mantenimiento y la reparación de calderas y termos, de la localización y reparación de fugas y del mantenimiento de fontanería del hogar. Si la presión de tu caldera no se queda quieta, contacta con nosotros y le echamos un vistazo.

Preguntas frecuentes

¿Qué presión debe tener la caldera en frío?

Entre 1 y 1,5 bar. Es el rango que indican los fabricantes y el que aparece marcado en verde en la mayoría de manómetros. Se mide siempre con la instalación fría, porque en caliente la lectura sube sola.

¿Es normal que la presión suba con la calefacción encendida?

Sí, y es buena señal. El agua se dilata al calentarse y la presión sube entre 0,3 y 0,5 bar. Lo que no es normal es que se dispare por encima de 2,5 o 3 bar: eso indica que el vaso de expansión no está haciendo su trabajo.

¿Cada cuánto hay que rellenar la caldera?

Una instalación en buen estado necesita rellenarse una o dos veces al año como mucho, normalmente después de purgar los radiadores al empezar el invierno. Si tienes que rellenar cada pocos días, hay una fuga.

La caldera pierde presión pero no veo ninguna fuga. ¿Dónde está?

Las fugas de calefacción salen con el agua caliente y muchas veces se evaporan antes de manchar. Los sitios habituales son las juntas de los radiadores, los latiguillos de la caldera, el propio vaso de expansión y los tramos empotrados. Si la válvula de seguridad gotea, empieza por ahí.

¿Puedo usar la calefacción con la presión baja?

No conviene, y normalmente no te dejará: la mayoría de calderas se bloquean por debajo de 0,5 o 0,8 bar precisamente para no trabajar en seco. Forzarlas castiga la bomba y el intercambiador.

¿Qué pasa si me paso rellenando?

Si superas los 3 bar abrirá la válvula de seguridad y soltará agua sola, que es justo para lo que está. No es peligroso, pero deja un charco y desgasta la válvula. Para bajarla, purga un poco un radiador con un recipiente debajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *