Si un radiador calienta bien por abajo pero está frío por arriba, o hace un ruido de borboteo cuando se enciende la calefacción, casi siempre es aire atrapado dentro — y se soluciona purgándolo en un par de minutos. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso, cómo purgar todos los radiadores de la casa en el orden correcto, qué hacer si tu radiador no tiene purgador, y qué señales indican que el problema ya no es solo aire.
¿Por qué un radiador necesita purgarse?
El circuito de calefacción está lleno de agua, pero con el uso entra algo de aire: al rellenar el circuito, tras una reparación, o simplemente por pequeñas burbujas que se van acumulando con el tiempo. Ese aire sube y se queda atrapado en la parte alta del radiador, porque pesa menos que el agua — y como el aire no transmite el calor igual que el agua, la zona donde se acumula se queda fría aunque el resto del radiador esté caliente.
Estas son las señales de que toca purgar:
- El radiador calienta abajo y está frío arriba. Es la señal más clara de aire atrapado.
- Ruido de borboteo o gorgoteo al encender la calefacción o dentro del propio radiador.
- Tarda más de lo normal en calentar, o hay que subir mucho la caldera para notar calor.
- Ha pasado bastante desde la última purga — como mantenimiento, conviene revisar los radiadores al empezar la temporada de calefacción.
¿Con la calefacción encendida o apagada?
Apagada, y con los radiadores fríos. Es la duda más frecuente y conviene dejarla clara, porque hacerlo en caliente tiene dos problemas.
El primero es de seguridad: el agua del circuito puede estar a 60–70 °C y salir a presión por el purgador. El segundo es técnico: con la bomba de la caldera en marcha el agua circula y arrastra las burbujas, así que el aire no está quieto en la parte alta del radiador y no consigues sacarlo todo.
Lo ideal es apagar la calefacción y esperar a que los radiadores estén fríos al tacto — entre media hora y un par de horas según la instalación. Ese rato además le da tiempo al aire a subir y agruparse arriba, que es justo donde está el purgador.
Cómo purgar un radiador, paso a paso
- Apaga la calefacción y deja enfriar el radiador. Purgar en caliente es peligroso — puede salir agua o vapor a presión.
- Localiza la llave de purga. Suele estar en la parte superior, en un lateral del radiador; es una ranura pequeña que se abre con una llave especial de purga (barata, en cualquier ferretería) o a veces con un destornillador plano.
- Coloca un trapo o un recipiente pequeño debajo — va a salir algo de agua.
- Abre la llave un cuarto de vuelta. Oirás un silbido: es el aire saliendo. No hace falta abrirla más.
- En cuanto empiece a salir agua de forma continua (sin aire), cierra la llave. Ese es el punto exacto: ni antes, ni mucho después.
- Comprueba la presión de la caldera. Al sacar aire, la presión del circuito baja un poco — si queda por debajo de 1 bar aproximadamente, hay que reponer agua con la llave de llenado de la caldera hasta volver al rango que marca el fabricante (normalmente entre 1 y 1,5 bar en frío).
Cómo purgar todos los radiadores de la casa (el orden sí importa)
Purgar un radiador suelto es fácil. Purgar la casa entera tiene un detalle que mucha gente se salta y que hace que haya que repetir el trabajo: el orden.
La razón es simple: el aire sube. Si empiezas por arriba, el aire que todavía queda en las tuberías de abajo irá subiendo después hacia los radiadores que ya habías purgado, y volverás a tener burbujas donde creías haber terminado. Haciéndolo de abajo hacia arriba empujas todo el aire en la misma dirección y lo sacas por los puntos más altos, que es donde acaba acumulándose.
- Apaga la caldera y espera a que todos los radiadores estén fríos.
- Empieza por la planta más baja. Dentro de esa planta, ve del radiador más cercano a la caldera al más lejano.
- Sube a la planta siguiente y repite, otra vez del más cercano al más lejano.
- Termina por el radiador más alto y más alejado de toda la casa. Ese es el punto donde va a salir el aire que hayas ido empujando.
- Comprueba la presión al final, no a mitad. Purgar diez radiadores baja bastante más la presión que purgar uno, así que revisa el manómetro cuando hayas acabado y repón agua si hace falta.
- Enciende la calefacción y espera media hora. Comprueba que todos calientan de forma uniforme. Si alguno sigue frío por arriba, dale una segunda purga: a veces queda una bolsa de aire.
¿Y si el radiador no tiene purgador?
Pasa sobre todo en instalaciones antiguas y en algunos radiadores de diseño. Hay tres situaciones distintas y conviene no confundirlas:
Tiene purgador automático. Es un cilindro pequeño enroscado arriba que expulsa el aire solo, sin que hagas nada. Si el radiador sigue frío por arriba, lo más probable es que ese purgador esté agarrotado por la cal. A veces se desbloquea aflojando ligeramente el capuchón superior, pero si está calcificado hay que sustituirlo — es una pieza barata, aunque implica vaciar parcialmente el circuito.
Tiene un tapón ciego en vez de purgador. Algunos radiadores traen un tapón roscado en el lateral superior donde debería ir la llave. Se puede sustituir por un purgador, pero no es una tarea de bricolaje: hay que cerrar las llaves del radiador, vaciarlo y sellar bien la rosca. Si se hace mal, la fuga aparece días después y detrás del radiador.
No tiene ningún punto de purga. Entonces el aire hay que sacarlo por otro sitio del circuito — normalmente por los purgadores de la sala de calderas o por el radiador más alto de la instalación. En este caso purgar ese radiador concreto no es posible, y si se queda frío hay que revisar la instalación entera.
En los tres casos, si el radiador es antiguo de hierro fundido, ve con cuidado: las roscas viejas se agarran y forzarlas es la forma más habitual de convertir un radiador frío en una fuga.
Si vives en un edificio con calefacción central
En una comunidad con caldera central el purgado de tu radiador funciona igual, pero hay dos diferencias importantes.
La primera es que tú no controlas la presión del circuito: el manómetro está en la sala de calderas, no en tu casa, y reponer agua le corresponde al mantenedor de la comunidad. Si al purgar notas que sale muy poca agua o que no sale nada, avisa al administrador antes de insistir.
La segunda es que si varios vecinos tienen radiadores fríos a la vez, el problema no es de tu vivienda sino del circuito general, y purgar piso por piso no lo va a resolver. Ahí toca una purga completa de la instalación, que hace el mantenedor desde los puntos altos del edificio.
¿Qué pasa si no purgo los radiadores?
No pasa nada catastrófico de un día para otro, pero a medio plazo cuesta dinero:
- Gastas más para calentar lo mismo. Si media superficie del radiador está ocupada por aire, la caldera tiene que trabajar más tiempo para alcanzar la temperatura de la habitación.
- La caldera hace más ciclos de los necesarios, lo que acelera su desgaste.
- Favorece la corrosión interna. El aire atrapado lleva oxígeno, y el oxígeno en contacto con el acero del radiador genera óxido, que con los años se convierte en los lodos que atascan el circuito.
- Los ruidos van a más. El borboteo constante termina siendo molesto, sobre todo de noche.

Cuándo el problema ya no es solo aire
Purgar es un mantenimiento normal y sin riesgo, pero hay señales que indican que hace falta algo más que sacar aire:
- Tienes que purgar el mismo radiador muy a menudo (cada pocas semanas). Puede haber una entrada de aire en algún punto del circuito, o un problema en el vaso de expansión de la caldera.
- El radiador sigue frío por abajo o en el centro incluso después de purgarlo bien. Eso ya no es aire — suele ser barro o cal acumulada dentro, que hace falta desatascar o incluso desmontar el radiador para limpiarlo.
- La presión de la caldera baja sola, sin haber purgado nada. Es señal de una fuga en algún punto del circuito, no de aire.
- Sale agua sucia, oxidada o con mal olor al purgar. Indica corrosión dentro de la instalación.
- Notas humedad alrededor de la llave de purga después de cerrarla bien — puede que la propia llave esté dañada y haya que cambiarla.
En Gotamur revisamos toda la instalación de calefacción, comprobamos la presión real de la caldera y, si el problema es barro o cal acumulada, desatascamos o limpiamos el circuito sin tener que cambiar radiadores que aún están en buen estado. Puedes ver el detalle en calderas y termos, y si detectas una fuga en el propio circuito, contamos con mantenimiento de fontanería para revisarlo antes de que vaya a más. Para que te digamos el precio antes de venir, contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Los radiadores se purgan con la calefacción encendida o apagada?
Apagada y con los radiadores fríos. En caliente puede salir agua a presión, y además la bomba mueve el agua y arrastra las burbujas, así que no consigues sacar todo el aire.
¿Con qué frecuencia hay que purgar los radiadores?
Como norma general, una vez al año, al empezar la temporada de calefacción. Si un radiador concreto acumula aire mucho más a menudo que los demás, no es normal — conviene revisarlo.
¿Por qué radiador hay que empezar?
Por el de la planta más baja y más cercano a la caldera, terminando por el más alto y alejado. El aire sube, así que purgando de abajo hacia arriba lo empujas siempre en la misma dirección en vez de devolverlo a radiadores ya purgados.
¿Cómo saco el aire de un radiador sin purgador?
Depende de lo que tenga en su lugar. Si lleva un purgador automático, puede estar agarrotado por la cal y haya que sustituirlo. Si lleva un tapón ciego, se puede montar un purgador, pero hay que vaciar el radiador y sellar la rosca correctamente. Y si la instalación no tiene ningún punto de purga en ese radiador, el aire se saca desde los puntos altos del circuito, no desde ahí.
¿Puedo purgar yo mismo el radiador o necesito un fontanero?
Purgar aire es una tarea sencilla que puede hacer cualquiera con una llave de purga y un trapo. Lo que ya requiere un fontanero es cuando el aire vuelve enseguida, el radiador sigue sin calentar bien tras purgarlo, o la presión de la caldera baja sin explicación — ahí el problema está en otro punto del circuito, no en ese radiador.
¿Qué presión debe tener la caldera después de purgar?
En frío, lo habitual es entre 1 y 1,5 bar, pero manda siempre lo que indique el fabricante en la propia caldera. Si después de reponer agua la presión vuelve a bajar sola en unos días, no es cosa de la purga: hay una fuga en el circuito.




